21/3/17

Siete nuevos laicos misioneros

Siete laicos misioneros OCASHA - Cristianos con el Sur han sido enviados este mes a las misiones de República Dominicana y Ecuador




OCASHA es una Asociación de laicos misioneros al servicio de los pueblos del Sur, que, desde hace más de 50 años, cooperan en la evangelización, la promoción y el desarrollo enviando voluntarios a América Latina y África. En España trabajan creando conciencia en la sociedad de la problemática Norte-Sur. Este mes envía a siete laicos misioneros de las diócesis de Jaen, Ciudad Real y Orihuela Alicante. 

Carlos García Martínez, de la diócesis de Orihuela-Alicante, tiene 27 años y es licenciado en Ciencias Químicas. Sale por primera vez a la misión. Su delegado diocesano de misiones, Santiago Estradera Gómez, le impuso la cruz misionera en la celebración de envío el día 15 de enero en la Parroquia San Martín de Callosa de Segura, Alicante. Partirá a República Dominicana este próximo viernes día 10 de marzo, donde va a cooperar con el Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes.

Juan Antonio López-Manzanares Mascuñana, de la diócesis de Ciudad Real, es maestro y misionero veterano: 13 años en el Vicariato Apostólico de Yurimaguas, en la selva peruana. Volvió para cuidar a sus padres cuando le necesitaron y les ha acompañado durante 14 años. Ya cumplido su cometido en Manzanares, su pueblo natal, retoma el compromiso misionero, que esta vez le lleva a República Dominicana. Su envío misionero, a cargo de su delegado diocesano de misiones, Damián Díaz Ortiz, tuvo lugar el día 5 de marzo en la Parroquia Nuestra Señora de la Altagracia, de Manzanares. Al igual que Carlos y aunque en comunidades distintas, va a cooperar también con el Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes. Salen juntos el viernes 10 de marzo.

Antonio García Fernández y Ana Dolores Cruz Lendínez, matrimonio de la diócesis de Jaén y ambos maestros. Con sus tres hijos: Carla (16 años), Paco (13 años) y Moisés (12 años), también retoman su compromiso misionero después de 6 años entre nosotros. Se vieron obligados a interrumpir su trabajo en Ecuador, donde llevaban 9 años, por motivos de salud de Ana Dolores. Ahora toda la familia se pone en marcha para dar razón de la fe en Jesucristo, en las comunidades de la vicaría sur de la archidiócesis de Portoviejo, Ecuador. Sin fecha todavía de salida a la espera del visado, su deseo es estar allí para el inicio del curso escolar, el próximo mes de abril, a fin de que los jóvenes de la familia se incorporen sin demora al sistema de estudios de su nuevo entorno. La celebración de el envío misionero de la familia García-Cruz está previsto para el próximo domingo 12 de marzo a las 18h, en la capilla del seminario de Jaén.


OMPress, marzo 2017


Podemos seguir el trabajo de los tres equipos en el blog de proyectos de OCASHA-CCS:
http://ocasha-ccs.blogspot.com.es/



17/3/17

Seminaristas Misioneros

Reflexiones sobre el documento "El don de la vocación presbiteral" Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis



La Iglesia en España celebra desde hace años el Día del Seminario en la solemnidad de San José. Tal vez porque le fue encomendado el acompañamiento de Jesús mientras permaneció en Belén; tal vez porque el hogar de Nazaret pueda ser la referencia de una vida oculta, silenciosa y contemplativa, como la que han de vivir en el seminario los llamados al sacerdocio.

La disminución de vocaciones al sacerdocio en Occidente puede favorecer la sensación de que Dios ha dejado de llamar a su seguimiento en este específico estilo de vida del sacerdocio ministerial. Una primera mirada a la universalidad de la Iglesia desmonta esta visión pesimista de las vocaciones sacerdotales. Dios sigue bendiciendo a la Iglesia con la vocación al sacerdocio en no pocos fieles cristianos. Basta contemplar el florecimiento de vocaciones sacerdotales en ámbitos geográficos y culturales como son los territorios de misión. La llamada al sacerdocio sigue siendo una bendición de Dios, que llama a los que quiere, cuando quiere y de la manera más insospechada.

Sean cuales fueran la circunstancias, los responsables de su formación no cesan de seguir buscando modos y recursos formativos para ayudarles en este camino de seguimiento del Maestro y de  servicio al Pueblo de Dios. La respuesta ha sido ratificada por el papa Francisco con el documento El don de la vocación presbiteral, firmado el pasado diciembre.
AlfayOmega http://www.alfayomega.es/97474/tambien-deben-ser-comunidades-misioneras

Desde esta “Tribuna” quisiera dar gracias a quienes han trabajado en la elaboración de estas líneas maestras sobre la formación de seminaristas, en la certeza de que la renovación de la Iglesia comienza con la renovación de los sacerdotes. Independientemente de las características más específicas que articulan la preparación integral de los seminaristas, es justo reconocer la referencia permanente a su formación misionera, que afecta a la identidad sacerdotal como una de sus dimensiones esenciales. Formación misionera que no puede reducirse a una información o a la agradecida colaboración con proyectos sociales y pastorales, sino que, por pertenecer a la misma identidad del presbítero, ha de formar parte integrante, como afirma el documento, del itinerario formativo de los que han de ser enviados por la Iglesia a evangelizar. Es un compromiso irrenunciable para quienes tienen la misión de acompañar a estos elegidos en el proceso de su formación integral. Baste un detalle que no pasa inadvertido para los autores del texto: los candidatos, antes de ser admitidos al sacerdocio, deberían vivir una experiencia en algún ámbito misionero de la Iglesia  durante un tiempo razonable.

Esta formación afecta también a la reflexión teológica: “En un contexto de creciente movilidad humana, [...] no puede faltar en el programa de estudios la Misionología, una genuina formación sobre la universalidad de la Iglesia y promoción de su anhelo evangelizador, no solo como missio ad gentes, sino también como nueva evangelización” (n. 171). Hacemos votos para que la Teología de la Misión vuelva a los estudios ordinarios de los centros superiores de Teología. Será el mejor instrumento para que los sacerdotes abran su corazón a esa universalidad de la Iglesia y estén disponibles para ser enviados a los ámbitos donde el Evangelio aún no ha sido anunciado.

Anastasio Gil,  Director Nacional de OMP, Tribuna Misionera Revista Misioneros Tercer Milenio

Ver el documento completo:

Leer el artículo publicado en Alfa y Omega sobre la intervención de Fernando Domingues,  Secretario general de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol en el Encuentro de Empleados y Voluntarios, sobre la  Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis


15/3/17

Una bienvenida y un "hasta luego"

Monseñor Francisco Pérez González, elegido como presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias



Obras Misionales Pontificias se alegra por la elección del arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Francisco Pérez González, como presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (CEM). 

Es destacada la vinculación de monseñor Pérez González con el mundo misionero. Varios de sus cargos pastorales han estado íntimamente vinculados con la misión “ad gentes”. De 2001 a 2011, en dos períodos consecutivos, fue el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias. Asimismo ha sido director de la Cátedra de Misionología (vinculada a la Dirección de OMP) de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid. Fue miembro de la CEM de forma ininterrumpida entre 1991 y 2011, y nuevamente desde 2014 hasta la actualidad. 

Al tiempo que damos la bienvenida a monseñor Pérez González (también gran impulsor de las peregrinaciones al castillo de Javier, cuna del patrón de las Misiones, san Francisco Javier), agradecemos a monseñor Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo, su servicio como presidente de la CEM durante los dos últimos trienios. A monseñor Rodríguez Plaza decimos un “hasta luego”, conscientes de su compromiso misionero, también al frente de la archidiócesis de Toledo como custodia de la prelatura de Moyobamba, en Perú. 

OMP felicita también a los electos presidente y vicepresidente de la CEE, respectivamente cardenales Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid; y Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia y les desea una fructuosa labor al servicio de la Iglesia en España.


Jornada de Misionología en San Dámaso

La Cátedra de Misionología de la Facultad de Teología San Dámaso celebra el 29 de marzo una Jornada Académica con el título “Misterio de la Iglesia: Misterio de comunión y misión”




La Jornada se presenta en el contexto de la exhortación del Papa Francisco en Evangelii Gaudium: “En diversos países resurgen enfrentamientos y viejas divisiones que se creían en parte superadas. A los cristianos de todas las comunidades del mundo, quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente. Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis”.

La relación entre misión y comunión es central tanto en la intervención de monseñor Segundo Tejado Muñoz, del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; como de José Luis Segovia Bernabé, vicario episcopal de Pastoral Social e Innovación de la Archidiócesis de Madrid.

La Jornada es presentada por el decano de la Facultad, Gerardo del Pozo y por el director de la Cátedra de Misionología, Anastasio Gil, mientras que el director del Instituto de Ciencias Religiosas de la Universidad San Dámaso, Agustín Giménez González, es el encargado de moderar el diálogo del público con los ponentes.


Esta Jornada, abierta a todas aquellas personas con inquietudes misioneras, busca dar pistas sobre las premisas teológico-espirituales que hacen posible la adecuada formación para el desempeño de la misión.

Datos sobre la Jornada de Misionología 2017
Fecha y hora: 29 de marzo a las 18:00 horas
Lugar:
Facultad de Teología
Universidad San Dámaso
C/ Jerte,10 - 28005 Madrid
91 364 40 10





14/3/17

Hasta los camellos se mueren de sed

El misionero Christopher Hartley escribe esta carta desde Gode “con el corazón roto de la pena, para ser voz de tantos cuya voz nadie escucha”




En Gode y en la región de Etiopía cercana a Somalia, hace ya un año y medio que no ha caído ni una gota de lluvia. Aquí todo se está muriendo. Es tan triste y desolador ver los sembrados devastados por la sequía. Aquí ya no crece nada.En estos momentos Gode está siendo arrasado por una espantosa epidemia de cólera. Las gentes llegan en el último aliento y a veces mueren a los pocos minutos en manos de médicos impotentes ante la magnitud de la tragedia. Es dramático ver a las gentes llegar al hospitalucho de Gode, por cualquier medio de transporte, incluido carretas tiradas por burros, con pacientes escuálidos y moribundos.
Decidí que era imperativo buscar los poblados de donde llegaba la gente enferma para de verdad entender el problema. Lo que nadie me había aclarado es que no había en realidad camino para llegar a esos asentamientos; así que con el 4X4 puesto y apretando los dientes, recorrimos esos 40 interminables e inolvidables kilómetros. Llegamos todos cubiertos de polvo de pies a cabeza y abrasados de calor. La gente en seguida se arremolinó a nuestro alrededor, para contarnos su tragedia. Volví a casa muerto de cansancio y roto de la pena por lo que mis ojos habían visto. Pensaba, emocionado, en medio de tanto horror como había visto ese día, que era la primera vez que estas gentes habían visto el rostro de la caridad, por la presencia de un sacerdote católico.
Desde el instante mismo en que llegué de nuevo a la misión, no he parado de darle vueltas a lo que se puede y debe hacer como Iglesia de Jesucristo que somos; testigos del amor misericordioso de Dios, que es Padre y ama a cada una de estas personas. Quizá sean personas inexistentes, irrelevantes para el mundo; quizá su tragedia sea a lo sumo una mera estadística. Para Dios no, para la Iglesia tampoco. Son personas cuyo rostro sale del anonimato en el encuentro con una Iglesia misionera, siempre dispuesta a ir más allá, donde no ha llegado nadie. La Iglesia es la única que sabe ver en toda esta tragedia, que cada vida, cada rostro, es icono y transparencia del crucificado.
Soy voz de quienes no tienen voz, o sólo tienen un gemido ahogado, como un nudo en la garganta, gemido estridente y reseco, donde no solo no tienen agua, sino que ni siquiera les quedan más lágrimas que llorar. Os ruego por el amor de Dios que hagáis cuanto podáis por ayudarnos. Toda ayuda, por pequeña o aparentemente insignificante que os parezca, puede ayudar a salvar una vida. 
La Iglesia, como Nuestra Señora Santa María, camina siempre junto a su Hijo que en la vida dolorosa de estos polvorientos senderos cae y se levanta una y otra vez. Unas veces tiene cosas que dar, otras, tiene las manos vacías (¡si lo sabré yo!), pero llenas o vacías las manos, la Iglesia caminará siempre en cada misionero, adherida como madre y esposa, al cuerpo crucificado de su Hijo, en los hombres nuestros hermanos.
Cada día en cada Santa Misa ofrezco en la patena y el cáliz, la muerte y la vida de estas pobres gentes. En esa misma oblación y ofrenda os ofrezco a todos vosotros que con vuestra caridad vestís con nosotros al desnudo, dais de beber al sediento y de comer al hambriento. A todos os deseamos una Cuaresma en que se nos rasgue el corazón, para que demos frutos de conversión, compartiendo con los pobres tanto como a todos nos sobra. Ante el Sagrario de la misión por todos oramos y con Nuestra Señora, Reina de la Misiones pedimos que a todos nos acoja bajo su bendito manto.


Leer el testimonio completo de Christopher Hartley:
Testimonio misionero del padre Christopher Hartely desde Etiopía


10/3/17

Encuentro Misionero de Jóvenes

Obras Misionales Pontificias organiza el XIV Encuentro Misionero de Jóvenes del 21 al 23 de abril con el lema "Un cosa te falta" (Mc10,21)




¿Qué es el Encuentro Misionero de Jóvenes?
El Encuentro Misionero de Jóvenes es un encuentro dedicado a los jóvenes con el objeto de dedicar un espacio y un tiempo a reflexionar sobre la dimensión misionera en la vida del cristiano. Reflexión que lleva al compromiso y, en algunos casos, al descubrimiento de la vocación misionera, como experiencia temporal de corta o larga duración.

El Encuentro Misionero de Jóvenes pretende ayudar a los jóvenes, que suelen participar y colaborar en actividades misioneras, a profundizar en la dimensión misionera de la fe para que en un ambiente de escucha oracional y búsqueda puedan ir descubriendo el valor y el sentido de la vocación misionera de la Iglesia y de aquellos que son llamados a la misión. Es un encuentro abierto a todos aquellos jóvenes con inquietudes misioneras y que se sienten atraídos por la labor de los misioneros.


Tema del XIV Encuentro Misionero de Jóvenes, “Una cosa te falta"
El Papa Francisco advertía a los jóvenes en el Encuentro de Cracovia el pasado 30 de julio de 2016 del peligro de la parálisis que lleva a ser “jóvenes de sofá”, a buscar la felicidad en la comodidad y el inmovilismo. Frente a esta realidad tan extendida, el Papa les proponía el ejemplo de Zaqueo, que dejó su forma cómoda de pensar y de vivir para seguir a Jesús en su amor y servicio a los pobres.


Programa 
En esta edición del Encuentro misionero de jóvenes se quiere seguir profundizando en el compromiso misionero de los jóvenes. Para ello el programa de esta edición ha propuesto tres pasos a desarrollar durante todo durante el Encuentro: reflexión, encuentro y misión.

Así, el sábado por la mañana se dedica a la oración del texto bíblico del lema -el encuentro de Jesús con el joven rico- y a la reflexión sobre la pregunta “¿quién soy yo?”, para que los jóvenes puedan entrar dentro de sí mismos y descubrirse tal como son a la luz del Evangelio. La tarde se centra en el encuentro con Jesús: que los jóvenes, una vez se han descubierto a sí mismos y se han encontrado con su realidad, lleguen a un encuentro personal con Jesucristo, como sucedió al joven rico, y puedan escuchar la respuesta de Jesús: “Eres bueno, pero todavía te falta una cosa”.
Por último, el domingo se dedica a la misión; tomando pie en la homilía del Papa Francisco a los jóvenes en Croacia en la Misa de Clausura de la JMJ en Croacia, en la que comenta las tres tentaciones que tiene Zaqueo y que están impidiendo el encuentro con Jesús. Se quiere dar respuesta a estas las tentaciones paralizantes con el testimonio de tres misioneros. 
Finalmente, corona todo el encuentro la celebración de la Eucaristía final. Descargar Programa Encuentro

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Recursos:

6/3/17

Intención de oración del Papa para marzo

"Por los cristianos perseguidos, para que experimenten el apoyo de toda la Iglesia, por medio de la oración y de la ayuda material” es la intención de oración del Papa Francisco para el mes de marzo.



En muchas partes del mundo hay cristianos que son perseguidos solo por el hecho de ser cristianos. Necesitan no sólo ayuda material sino también nuestras oraciones. Unámonos pide el Papa en su oración por los cristianos perseguidos.

“¡Cuántas personas son perseguidas por motivo de su fe, obligadas a abandonar sus casas, sus lugares de culto, sus tierras, sus afectos! Son perseguidos y ejecutados por ser cristianos, sin que los persguidores hagan distinción entre las confesiones a las que pertenecen. ¿Cuántos de ustedes rezan por los cristianos que son perseguidos?" interpela el Papa Francisco."Anímense a hacerlo conmigo para que experimenten el apoyo de todas las Iglesias y comunidades, por medio de la oración y de la ayuda material" pide el Santo Padre en su intención de oración de este mes de marzo.

Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración
 http://www.oraciondelpapa.net
http://www.elvideodelpapa.org




En este mes de marzo Ayuda a la Iglesia Necesitada se une al Papa en la oración por los cristianos perseguidos y discriminados a causa de su fe alrededor del mundo sin distinción de ritos o confesión y se ofrece como cauce para ayudarles materialmente

Cuaresma: Camino de conversión

Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. 



Durante el tiempo de Cuaresma que empieza hoy con el miércoles de ceniza el testimonio de los misioneros debe ayudarnos para redescubrir el "don de la Palabra", ellos se han dejado interpelar por la Palabra de Dios para reconocer en personas y pueblos muy distintos a los hijos de Dios y los hermanos a los que Dios les ha enviado. El Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma nos invita a reflexionar sobre la Palabra y los hermanos a los que considera dones. El contenido del mensaje que lleva por título “La Palabra es un don. El otro es un don” se podría resumir en lo que en la conclusión del Mensaje afirma el Papa:
El Señor ―que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador― nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados.

Además de la dimensión personal de la conversión, que es el objetivo central del Mensaje, es muy interesante ver cómo el Papa muestra en realidad un camino para toda la Iglesia, para su vida y para su misión. Todo cristiano está llamado a seguir el camino de Jesús; para el cristiano y también para toda comunidad cristiana es el mismo. Por eso mismo marca la misión de la Iglesia en su conjunto.

Para Francisco la conversión supone tres pasos: antes que nada, descubrir la Palabra de Dios como un don; partiendo de la Palabra de Dios dejarse purificar por ella del pecado que nos ciega y de esta manera descubrir al otro como un don; así se llega al último paso: servir a Cristo en los demás, especialmente en los necesitados. Como se puede ver, éste es todo un programa para la vida de la Iglesia y para la realización de su misión.
La inspiración la toma el Papa de un texto muy paradigmático; se trata del relato del rico que banqueteaba y del pobre Lázaro que estaba mendigando a su puerta. En la parábola Jesús muestra la ceguera que produce el pecado. El Papa la resume en “tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia”. El fruto de todo ello es la ceguera: “el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación”.
El Papa evidencia que el cuadro es muy sombrío y triste, ya que el nombre “Lázaro” significa “Dios ayuda”, aunque no recibe ninguna ayuda del rico, pues para éste es como si no existiera, sino que Lázaro está “degradado y humillado”. Sin embargo, Francisco dice que:
Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida.

La actitud que tenemos que tener ante toda persona es la de reconocer el valor inmenso que tiene. Dice el Papa: “Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor”. La forma en que esto puede suceder es escuchando la Palabra de Dios: “La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil”.

El mensaje recuerda que la ceguera nos impide descubrir la verdad de nuestra vida en el don del otro; esto nos aboca a un final trágico, representado en la parábola por el diálogo que se produce en el más allá. El rico que había ignorado a Dios en su vida y sus deberes para con el prójimo busca la intercesión de Abrahán para obtener de Lázaro en el otro mundo lo que él le había negado en éste. Ante la imposibilidad de esta opción, el rico pide que al menos Lázaro advierta a sus hermanos, a lo que Abrahán responde: “Tienen a Moisés y a los profetas; qué los escuchen”. Pero el rico objeta que ellos tampoco escuchan la Palabra de Dios. La conclusión del Papa es muy clara:
De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Por eso la conclusión del Papa es que para la conversión en esta Cuaresma debemos seguir el mismo camino que siguió Jesús los cuarenta días que pasó en el desierto. Jesús cuando es tentado afronta la prueba desde la palabra de Dios. La invitación que hace Francisco es, pues, a descubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados de la ceguera del pecado y así servir a los demás. De hecho, después de las tentaciones Jesús se lanza a su ministerio público, marcado por su entrega y su dedicación a los más pobres y humildes. Siguiendo el camino de Jesús el creyente, las comunidades cristianas y la Iglesia en su conjunto pueden salir de su embotamiento para ir al encuentro de los más necesitados.

El Mensaje del Papa para la Cuaresma de este año se muestra así en sintonía con las líneas fundamentales del pontificado de Francisco. Ya en su primera exhortación apostólica partía de la necesidad de la conversión pastoral y de necesidad impostergable de renovación (cf. EG 25-33). En el mismo documento ya se insistía en la importancia de la escucha de la Palabra de Dios y de ponerla en práctica (cf. EG 174-175). De esta manera, afirmaba el Papa, la Iglesia será capaz de manifestar la alegría del evangelio (cf. EG 1-8), que en el Año santo de la Misericordia nos ha recordado que es el servicio de la misericordia de Dios a todos los hombres.

Podemos ver en este Mensaje un importante recordatorio de qué debe ser la misión de la Iglesia y cómo llevarla a cabo. Lamentablemente la abundancia de información de lo que acontece en el mundo no nos lleva a un mayor compromiso con los hermanos. Francisco nos recuerda que para tener esta sensibilidad no sólo hay que escuchar las noticias sino sobre todo hay que prestar atención a la Palabra de Dios. El exceso de información a veces aturde el corazón; por eso, es necesario que Dios despierte nuestra conciencia por medio de su Palabra, para que abra los ojos de nuestro corazón y nos mueva a ir al otro.

La escucha de la Palabra nos saca de nuestro individualismo y funda a la Iglesia como comunidad de seguidores de Jesús, que están en comunión con su deseo de llevar el amor de Dios a todos. Como recuerda el Papa, la Palabra de Dios nos orienta hacia Dios y, por tanto, a valorar el otro como Dios le valora. La conversión que necesita el cristiano y la Iglesia en cada momento de la historia se funda en la escucha de la Palabra de Dios que “es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios”.

En esta Cuaresma podemos tener muy presentes a los misioneros  y  la labor que realizan para comprender la profundidad de la conversión a la que Dios por medio de la palabra del Papa nos invita. Los misioneros mediante el don de la Palabra de Dios han reconocido el don del hermano en lugares y culturas muy diversos. Para nosotros la invitación para esta Cuaresma es también la de seguir su ejemplo: que escuchemos la Palabra de Dios, la acojamos como un don que cura nuestra ceguera y descubramos a los demás como un don.


Juan Martínez
Obras Misionales Pontificias España

Intenciones de oración para el 2017: Todas las intenciones de oración del Papa Francisco para cada mes de este año 2017
Tribuna Misionera Es tiempo de misericordia: Llegue a todos la caricia de Dios. Carta Apostólica 'Misericordia et misera'

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