28/11/12

“Han visto a Dios en mi vida”


Hemos recibido muchas respuestas a nuestra “Carta abierta a un misionero”, pero ninguna tan al pie de la letra como ésta, y pocas en un lenguaje tan directo. Pero el hermano Ferrán Sans, misionero escolapio en Senegal, nos ha llegado por su sinceridad, su amor a los pobres y su plegaria universal por “la Iglesia misionera”. 




Querido amigo/a: si eres uno de los 14.000 españoles que un día sintió la llamada del Señor para anunciar la buena noticia del Evangelio en los lugares más perdidos del mundo, esta carta es para ti. 
 Ya veo que la carta no es para mí, puesto que no sentí un día la llamada del Señor para anunciar la buena noticia del Evangelio en los lugares más perdidos del mundo. Tardé un año en contestar a la propuesta del superior para venir a Dakar (que no es un lugar perdido en el mundo), y no me sentí llamado a anunciar la buena noticia del Evangelio. Vine a colaborar en un proyecto de educación muy interesante.

¿Sabes?, durante el DOMUND de otros años he visto a muchos niños por las calles, orgullosos con sus huchas, pidiendo dinero para ayudar a las misiones (no me extrañaría que tu vocación misionera surgiera de esa manera).
Nunca tuve vocación misionera

Y sentí un poco de vergüenza, al ver que el compromiso de esos niños con la misión era más decidido que el mío. Cuando, un poco más tarde, recibí en Misa el sobre del DOMUND, intenté meterme en él con todo mi corazón agradecido, con mi plegaria y con una pequeña ayuda económica.
 No sé qué contestar a eso. Quisiera desde hace muchos años implicarme en una presencia activa entre los pobres, siguiendo los pasos de Jesús, y debo reconocer que tengo mis altos y bajos. El compromiso con los pobres hay que renovarlo muy a menudo, pues mi tendencia es a la comodidad, al conformismo.

No sé si eres uno de esos sacerdotes misioneros que celebra Misa para un puñadito de niños y mujeres africanos que tienen por único templo un árbol perdido en medio de la sabana… 
No soy cura, tan sólo hermano. No estoy presente entre los pobres dándoles de comer ni celebrando eucaristías. Participo con ellos y con otros colaboradores –religiosos, laicos, musulmanes, hombres y mujeres-, en un proyecto de educación que es real lucha contra la pobreza. No llevo ningún consuelo a nadie: juntos, intentamos salir de la pobreza. No hay consuelo, sino alegría, y son los niños quienes más me la comunican. Pero también los adultos. Tampoco les llevo la Palabra, aunque creo firmemente que Ella me habita, y no por mérito propio. Y sí que comparto con ellos, mayores y pequeños, cristianos y musulmanes, bellos momentos de plegaria, cada uno en su propia fe.

Sé que un día oíste la llamada del Señor a seguir sus pasos y, sin mirar atrás, cogiste su mano con absoluta confianza, abandonaste tus miedos y dijiste Sí. … Y estando junto a Él, ¿a cuántos has sabido también llevar a Su lado?
Sólo Él no se ha separado nunca de mí, ni de mi vida. Sólo Él es siempre fiel. Y, a decir verdad, ignoro si he sabido conducir a alguien a su lado. Hay quien me ha confesado que sí ha visto a Dios en mi vida, pero…es Dios mismo quien conduce.

Para terminar, te pido un favor: únete a mí, para suplicar a la Reina de las Misiones que haga crecer entre los jóvenes el deseo de ser misioneros…
Tal vez el lenguaje que hablamos no sea el mismo, pero entiendo tus buenas intenciones. Es evidente que mi oración es bien eclesial y me uno a esa plegaria universal por “la iglesia misionera”. Para mí esa iglesia tiene que ser “iglesia de los pobres”, comenzando por los que la sirven desde cargos ministeriales (“ministerio”=servicio). Recemos, pues, juntos, por nuestra propia conversión. Jesús sigue siendo nuestro modelo.

Hno. Ferrán Sans, misionero escolapio en Senegal
Intenciones de oración para el 2017: Todas las intenciones de oración del Papa Francisco para cada mes de este año 2017
Tribuna Misionera Es tiempo de misericordia: Llegue a todos la caricia de Dios. Carta Apostólica 'Misericordia et misera'

Publicaciones Misioneras


Revista Gesto Revista Supergesto Misioneros Illuminare