5/12/12

Desde la Misión… Argentina


Orar con la Palabra, asimilarla hasta hacerla vida propia, y enseñársela a los demás, esa es mi Misión. Cada año que pasa descubro con más profundidad el regalo de la llamada, y me siento privilegiada por este Dios que se me va revelando, que voy conociendo más y más. Cuanto más intento vivir el evangelio, y la voluntad de Dios, más feliz me hace.

Soy María de las Mercedes García Lobato, aunque todos me conocen por Merche. Pertenezco a la Fraternidad Misionera Verbum Dei. Mi vida misionera empezó como laica desde mi profesión de enfermera en Tanzania, donde estuve 3 años trabajando principalmente en un hospital con niños desnutridos. En ese tiempo me hice muchas preguntas, no conocía al Dios cercano que conozco hoy. Regresé a España en búsqueda de mi vocación, y cuando dejé de correr, Jesús me pudo alcanzar.
Ahora me dedico a otra medicina, la del interior, del alma y del espíritu: Dar la Palabra de Dios, que las personas tengan un encuentro personal con Cristo, que aprendan a escucharle a Él en su Palabra, que descubran que es un Dios vivo; que Jesús está resucitado de verdad, y te responde a tus interrogantes más existenciales, aunque  no siempre llegues a entender su respuesta.
En general, la gente valora y apoya mucho a las personas e instituciones que trabajan en obras sociales: dispensarios, escuelas, orfanatos... ¡Qué difícil encontrar quien entienda y colabore para la misión de llevar la fe!, parece que es no hacer nada. Me pregunto si hay algo más grande que el que un joven, o una persona, encuentre el sentido de su vida. Me pregunto si hay algo más importante que ayudar a que la persona se ponga de pié, se dé cuenta de lo que vale su vida, de su identidad, y empiece a vivirse como tal: hijo de Dios, y hermano de todo ser humano. Pues esa es nuestra tarea, ir a la raíz. Cuando la persona cambia desde dentro, cambia la sociedad, porque cada persona ocupa un lugar, un puesto de trabajo o un lugar en la escuela, el barrio... y su vivir y actuar dependerá de la visión que tenga de sí misma y del mundo. 
Os pido que oremos por las vocaciones misioneras porque, como dijo Jesús: "La mies es mucha y los obreros pocos, rueguen al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies." En todos los campos y aspectos de la vida humana se necesitan cristianos que vivan su dimensión misionera del Bautismo, pero también jóvenes generosos que digan ese SÍ de nuestra Madre María, en el que apoyamos los misioneros nuestro sí cada día. Un sí total de entrega de la vida y de la propia persona para que muchos puedan encontrarse con Cristo, consigo mismo y con el hermano, y puedan vivir una fe firme, comprometida y feliz.

María de las Mercedes García Lobato,
Misionera de la Fraternidad de Verbum Dei en Argentina
Intenciones de oración para el 2017: Todas las intenciones de oración del Papa Francisco para cada mes de este año 2017
Tribuna Misionera Es tiempo de misericordia: Llegue a todos la caricia de Dios. Carta Apostólica 'Misericordia et misera'

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