13/2/13

¡Muchas gracias de todo corazón!


Realmente todos y cada uno de los creyentes en Jesús tenemos un motivo muy poderoso para sentirnos felices, orgullosos y muy agradecidos con DIOS TRINIDAD por habernos dado un hombre de Dios, una mente privilegiada, un creyente convencido y convincente, una persona que quiso continuar la obra gigantesca de su predecesor, alguien que, con toda sencillez y naturalidad, hizo esfuerzos increíbles, humanamente admirables, por ser cercano y sobre todo entregarse por completo a Jesús, a su Iglesia, a toda la humanidad.

Nos ha dado un testimonio de fe, de amor, de esperanza, tan grandes, tan continuos que bien se merece que disfrute al máximo de ese "anticipo del cielo" que ha querido al tener la humildad y el coraje de renunciar por causa de sus achaques propios de su edad.

Que el ESPÍRITU SANTO le siga consolando, fortaleciendo y santificando, abrigado por la oración, el afecto y la gratitud de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, pero en especial por todos los católicos del mundo entero que nos sentimos muy unidos a su persona por su vida, por su testimonio, por su entrega total, por todo lo que nos ha enseñado y ha fortalecido nuestra fe, nuestra vida cristiana-católica.

GRACIAS, MUCHAS GRACIAS de todo corazón

José Alonso, misionero Agustino Recoleto en Venezuela

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