19/8/13

Testimonio misionero desde Ángola

Benedicto Sánchez es un misionero Espiritano que ha pasado gran parte de su vida en este país africano. “Dios ha ayudado a la reconciliación del pueblo angoleño” nos cuenta.


Tras una vida tremendamente agitada, el Padre Benedicto Sánchez Peña, nacido en la localidad toledana de Navalcán, “reposa” durante una temporada en España, concretamente en Aranda de Duero. Y bien que se lo merece, ya que desde el año 1974 ha ejercido su labor como misionero; ahí es nada.

Cuando tenía veinte años, Benedicto descubre la fe y su vocación misionera. “Empecé a escuchar en Radio Intercontinental un programa que realizaban los Misioneros Espiritados y que se llamaba ’15 minutos misionales’. Todo cuanto allí se contaba me resultó enormemente interesante, y ahí vi que había encontrado mi vocación”, nos comenta.

“Mi familia no lo tenía claro, pero yo no tenía dudas. Me apasionaba aquello de ayudar al prójimo y hacer felices a las personas que lo necesitan y todo ello en nombre del Señor”, apunta.

En 1986, en plena guerra civil en Angola solicitaron misioneros para este país. No lo dudé, a pesar de las difíciles circunstancias. Nuestra principal labor era tratar con los huérfanos de guerra, viudas, mutilados y refugiados. Realizábamos labores de todo tipo: evangélica, educativa, sanitaria... Todo, con tal de facilitar, en la medida de lo posible, la vida de aquella gente, que estaba sufriendo una barbarie”.

Hablar y escuchar el testimonio de este apasionado misionero es enriquecedor.
Os invitamos a leer el artículo “Dios ha ayudado a la reconciliación del pueblo angoleño” en el que cuenta toda la labor de la Iglesia y de los misioneros a favor del pueblo de Angola.
Abril: Que los jóvenes sepan responder con generosidad a su propia vocación; considerando la posibilidad de consagrarse al Señor.
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