30/11/13

Testimonio desde Filipinas

Luis Ortiz nos escribe desde Filipinas para dar las gracias por el apoyo que está recibiendo el pueblo filipino en estos momentos tan difíciles.

Qué bonito es el ver cuanta gente se está uniendo al dolor del pueblo filipino desde diferentes lugares del mundo, pero al mismo tiempo que tristeza da, saber que la mayoría de las veces para demostrar nuestra parte buena del ser humano otros tengan que sufrir.


En el nombre del pueblo filipino os quiero agradecer de todo corazón lo que estáis haciendo por ellos, por nosotros, vuestras ayudas, vuestras oraciones, vuestras palabras de aliento, vuestro interés nos hace vivir con un poquito más con esperanza estos momentos de dolor. Sí, estamos viviendo momentos con esperanza fortalecidos por la fe de este pueblo filipino y reforzados por el amor que vosotros estáis expresando hacia nosotros. 

Las noticias nos hablan de la situación tan catastrófica en la que nos encontramos en donde parece que no hay salida al final de este túnel pero aunque la realidad que estamos viviendo es cruel esta es menos abstracta cuando hemos conocido a gente de ese lugar con la que hemos compartido momentos de nuestra vida y todavía no sabemos nada de sus paraderos, esto todavía nos entristece mucho más.

La gente lucha por sobrevivir a pesar de los demás, se ha olvidado del bien común por el interés personal. La gente tiene miedo de día y la noche es para los más fuertes. El problema no ha terminado con el tifón, se teme la multiplicación de otros muchos más problemas como la delincuencia, el abuso de menores, violaciones, enfermedades, desplazamientos, parados, educación, etc., etc., y para evitar esto hay que trabajar rápidos para prevenir un mal mayor.

Yo me encuentro bien y el “Friendship Home Fr. Luis Amigó” con toda su gente también está bien. A nosotros en esta ocasión nos ha tocado la parte mejor pero al mismo tiempo nos ha dado la oportunidad de hacer algo por los demás y junto con los jóvenes y menos jóvenes estamos haciendo trabajo de voluntariado preparando paquetes de comida para los damnificados.

Sin nada más despedirme de todos vosotros y agradeceros a todos vuestra SOLIDARIDAD pues con ella no estáis ayudando solo a estas personas si no que estáis ayudando a cambiar el mundo, hacer un mundo mejor.  ¡Gracias!

Si queréis ayudar lo podéis hacer a través de la Fundación Amigó:


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