14/2/14

Unidos en la cooperación misionera

Comunión misionera de las Iglesias particulares con la Iglesia Universal. La universalidad de la Iglesia y el deseo de que todo ser humano se encuentre con la persona de Cristo es responsabilidad de cada Iglesia particular en comunión con la Iglesia Universal que encuentra su convergencia en Roma.



En Roma nos hemos dado cita para un curso de misionología para Delegados Diocesanos de Misiones del 10 al 20 de febrero. Una experiencia eclesial de misionariedad que desea vivir como suyo el “Id por todo el mundo y anunciar el Evangelio a todas las gentes” (Mc, 16,15).

En los días que hemos vivido en el CIAM (Centro Internacional de Animación Misionera), y que además se encuentra justo al lado de la Universidad Pontificia Urbaniana y como fondo la Plaza de San Pedro el Vaticano y su Basílica, 35 personas (delegados de misiones, directores diocesanos de las Obras Misionales Pontificias y/o responsables de animación misionera) procedentes de 18 países y 34 diócesis de habla hispana estamos viviendo un nuevo pentecostés en dónde vibra y arde el espíritu de anunciar el Evangelio a todos los pueblos y naciones de la tierra.

En un ambiente de charlas, reflexión, oración, intercambio e incluso, visita a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y a los secretariados de las Obras Pontificias Misioneras, está creciendo el deseo de empeñarnos más a fondo en redescubrir el perenne impulso misionero que Cristo nos hace y que en nuestras personas resuena con alegría, es decir, el compromiso cristiano de la misión Ad Gentes y el deseo de recordar que la Iglesia existe para Evangelizar. 

Algunos temas como la Teología de la Misión llevada por el P. Vito del Prete, secretario de la PUM (Pontificia Unión Misonera); o por Monseñor Savio Hon Tai Fai SDB, secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, acerca de Estudios Culturales a partir de la Instrucción del año 1659 de Propaganda Fide; o de Don Anastasio Gil, director nacional de las OMP en España, que nos ha hablado de la responsabilidad de cada Iglesia particular de vivir en comunión la misión universal en el anuncio del Evangelio a todo ser humano, la animación en cada Iglesia particular, la tareas propias y desde luego la planificación y necesidad de integración en la vida eclesial de cada Iglesia particular.

Un baño de romanidad desde el altar de la profesión de Pedro, un baño de misionariedad y comunión intereclesial, un baño de fraternidad y el descubrirse una vez más llamado a la Evangelización no sólo de nuestras iglesias particulares sino del mundo entero.

En fin, en oración imploramos el Espíritu Santo, protagonista de la misión para que nos guíe e ilumine y nos permita llevar a buen término este curso de misionología que aún no ha llegado a la mitad de su desarrollo y que se nos presenta aún con un vasto contenido de teología y praxis misionera.

Rolando Ruiz Durán sx

Roma 13 de febrero 2014
Julio: Por nuestros hermanos que se han alejado de la fe, para que, con nuestra oración puedan redescubrir la cercanía del Señor
Tribuna Misionera Estatuto de Obras Misionales Pontificias: "Puesta al día"

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