18/3/14

"Entregar mi vida a la misión"

Cristina Aranguren es una joven, de Navarra que pertenece a MISEVI, este año participa en el Encuentro Misionero de Jóvenes 2014 y nos deja su testimonio de su experiencia de misión en Bolivia y de su participación en el encuentro de jóvenes del año pasado.



¿Nos puedes contar a que movimiento perteneces?
Pertenezco a MISEVI (Misioneros Seglares Vicencianos); somos cristianos seglares (jóvenes, adultos, parejas, familias…) que, respondiendo a la llamada misionera de Cristo y desde la espiritualidad vicenciana, comprometemos nuestras vidas en la misión.
Estudié en un colegio de Hijas de la Caridad en Pamplona, y desde después de la primera comunión he pertenecido a la Asociación JMV (Juventudes Marianas Vicencianas). Al acabar el Proceso Catecumenal y después de una etapa de discernimiento, vi que mi vida estaba llamada a vivirla en misión, y por eso desemboqué en la rama misionera de la Familia Vicenciana, MISEVI. 
Si quieres conocernos puedes hacerlo pinchando aquí.


¿Has tenido experiencias de Misión? ¿Qué han supuesto para ti?
Dentro de las experiencias que se ofrecen en el Proceso Catecumenal, está poder asistir a los cursos de formación misionera que se imparten por la asociación en Madrid, y poder ser enviado en verano a una comunidad misionera de la Familia Vicenciana. En mi caso, fui enviada este verano a la comunidad laica que JMV tiene en Sacaba, Bolivia. Allí estuve compartiendo vida y misión con ellos durante algo menos de un mes. Pude formar parte de la pastoral social y penitenciaria de la Parroquia de Sacaba, participando en varios proyectos.
Con la pastoral penitenciaria estuve colaborando con las clases de computación en el penal, visitas a otras cárceles de la zona, seguimiento a personas que habían salido en libertad, celebración de la eucaristía en el penal...  Fue una experiencia muy rica el poder ver como allí donde cabría esperar únicamente miseria y desesperanza, desde la fe se pueden ver oportunidades y esperanza. Y como Jesús se hace presente donde menos te lo esperas.
Fue una riqueza el vivir una Iglesia tan viva a nivel social y poder formar parte de ella por un tiempo. Comprobar que allí donde compartes la fe, ya formas parte de la familia.
Después de esta experiencia y otras de servicio vividas en la asociación y trabajando en Caritas, ha sido este año cuando aquel "Hágase en mí" se ha hecho realidad en mi vida, y estoy viviendo la alegría de poder entregar la vida a la misión.

Tú ya has participado en otros encuentros misioneros de jóvenes, ¿qué te han parecido? ¿animarías a otros jóvenes a participar?
Participé en el encuentro del año pasado. Me parece una oportunidad para poder compartir fe y experiencias con personas que, aun desde carismas diferentes, comparten la misma inquietud. Creo que te recarga las pilas misioneras para seguir dando un poquito más cada día.


Cristina Aranguren
Misioneros Seglares Vicenciano
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